martes, 11 de septiembre de 2012

Golpe de Estado en Chile de 1973




Tanques de guerra, misiles lanzados hacia el Palacio de la Moneda en dónde se encontraba el líder socialista Salvador Allende, quién en los tres años había gobernado al país sudamericano bajo distintas normas de represión popular, así cómo crisis ecónomica, social, violencia callejera y numerosas expropiaciones radicales que dictaminó influenciado por sus ideologías socialistas.
Sin embargo, en realidad esté no fue el fin de una dictadura, sino la expansión y prolongamiento de otra, incluso que incrementaría las barbaries...

Los eventos iniciaron así: El golpe fue planeado inicialmente por un sector de la Armada de Chile, con el apoyo de los Estados Unidos. Posteriormente, se agregaron generales de los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de Carabineros. El comandante en jefe del ejército, Augusto Pinochet asumió la dirección del complot.

La organización conocida cómo "La Cofradía" inició las conspiraciones... Se trataba de una institución integrada por civiles y militares que se encontraban en contra de la dictadura socialista, según los planes cada uno de ellos obtendrían después del derrocamiento del mandatario Allende, su propio cargo y participiación en la administración del nuevo gobierno, estos a vez fueron apoyados por cuerpos militares y diplomáticos estadounidenses, entre ellos estaba Henry Kissinger, quién informó al Presidente Nixon en los E.U. acerca de la próxima continuación de Allende en el poder. Ante esto Nixon ordenó al comandante de la CIA, Richard Hemls que impidiera estas elecciones, y allí exclamaría la conocida frase "haremos chillar la economía chilena". Más tarde, Los elementos de la CIA llegarían a Chile para sabotear la economía Chilena y propiciar movimientos de oposición al gobierno del mandatario Chileno, cómo La Huelga de Camioneros" que propició una paralisis en el sistema de transporte....
Además en los días de agosto la patria se doblegaría ante los distintos conflictos brutales provocados por grupos de extrema derecha y de izquierda radical, algunos aherentes al gobierno de Allende y otros opositores, como el MIR de extrema izquierda o Patria y Libertad de ultra derecha, provocó un clima de confrontación, que se fue expandiendo a todos los ámbitos de la sociedad, llegando incluso a los sectores de élite de la sociedad, que siempre se habían encontrado al margen de las convulsiones sociales, económicas y políticas del país.

En este período los enfrentamientos callejeros, entre grupos de extrema izquierda y de ultra derecha, frecuentemente daban como resultado heridos de diversa consideración, llegándose a la muerte de algunas personas. Además se desataron enfrentamientos de grupos políticos y sindicatos contra efectivos de Carabineros, entre los que destaca los enfrentamiento de los mineros de El Teniente en Santiago, el 15 de junio de 1973, que terminó con la muerte del obrero Milton Da Silva, además de 64 heridos y más de 100 detenidos....

Una especie de terrorismo también fue desatada, pués una vez que las tensiones sociales y estructurales habían fracasado, la CIA de los E.U. incitó a los grupos radicales a actuar mediantes hechos extremadamente más violentos, como atentados con bombas y ataques para desestabilizar al gobierno.

Más tarde, el 22 de agosto la Cámara de Diputados en la cual la oposición tenía mayoría, aprueba un texto en el que señala la existencia de un el grave quebrantamiento del Orden Constitucional y legal de la República; causada por la negativa del ejecutivo a promulgar la reforma constitucional de las tres áreas de la economía, a pesar de haber sido aprobadas por el Congreso, y actuando en contra de la constitución, según el contralor.

Y finalmente después de días de revueltas y tensiones nacionales, el Estado cayó... El 11 de septiembre la organización "La Cofradía" tomaría las calles de Chile mediante su estructura civil y militar, así como el apoyo de los E.U... El día viernes 7 de septiembre los generales fijan el día D, el 11 de septiembre, y la hora H (6:30 horas en Valparaíso y 8:30 horas el resto del país).

En la mañana del 11 de septiembre Las fuerzas Navales toman Valparaíso, después Santiago y desatan la guerra en la capital chilena Santiago.

A las 7:20, Allende, en su automóvil Fiat 125, y el GAP se enfilan hacia La Moneda, al que llegan veinte minutos después.

Viste Allende una chaqueta de tweed y un pantalón marengo. Carga con un fusil AK-47, regalo de Fidel Castro, y el GAP ingresa al palacio de gobierno dos ametralladoras y tres RPG-7, además de sus armas personales... Y finalmente después de tiempos de tensión y crisis....

A las 10:15, a través de Radio Magallanes (la única pro-gubernamental aún no silenciada), Allende emite su último mensaje a la Nación:

“Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: Soldados de Chile, comandantes en jefe y titulares… …el almirante Merino… más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su solidaridad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros.
“Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: Yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
¡Trabajadores de mi Patria!: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, espero que aprovechen la lección.
El capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición: la que les señaló Schneider y que reafirmara el Comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando, con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios...
Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
...Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, la seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
¡Trabajadores de mi Patria!: Tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile!, ¡Viva el pueblo!, ¡Vivan los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.”

Y... A las 10:30 los tanques abren fuego contra la Casa de Gobierno..., les siguen las tanquetas y los soldados, fuego que es respondido por los miembros del GAP y francotiradores apostados en los edificios aledaños.

El presidente dispone rendirse: ¡Bajen todos! ¡dejen las armas y bajen! Yo lo haré al último. Entonces, según el testimonio de uno de sus doctores, Patricio Guijón, que regresó para llevarse su mascarilla antigas ("de recuerdo", dice), Allende grita ¡Allende no se rinde, milicos de mierda! y con el fusil AK-47 que le había regalado Fidel Castro se dispara en la barbilla, ("Más de un disparo, y menos de una ráfaga", según su testimonio), explotando la bóveda craneana y muriendo al instante.

Palacios entra en el salón Independencia, y se encuentra con Allende y el doctor Guijón. Reconoce al presidente por su macizo reloj Galga Coulde. Llama al oficial de radio y entrega su escueto informe: “Misión cumplida. Moneda tomada, presidente muerto".

Aquel día, el más grande dictador de la historia Chilena había derrocado a un gobierno socialista obsoleto en sus instituciones, para dar paso a una verdadera dictadura... Aquellos hechos no serían semejantes en mayor medida a las graves situaciones de pobreza, marginación y represión caracterizada por el gobierno de Pinochet y que arremetería contra los derechos humanos básicos....

Es decir, el golpe de estado extinguió el periodo de casi 50 años de institucionalidad democrática para abrir paso a la gran dictadura... Los años contiguos a los hechos en Santiago y Valaparaíso serían aún más devastadores... Chile no se levantaría de nuevo en contra de la imposición sino hasta 1990...

[Aniversario del Golpe de Estado en Chile de 1973]

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